Por Gka
Breve reseña crítica al libro de Peio Monteano Sorbet “VASCONIA EN LOS SIGLOS OSCUROS. De la caída de Roma al reino de Pamplona (409-905)[1]”
El autor, catedrático de renombre, es autor de una gran cantidad de libros sobre la historia de Navarra, siempre siguiendo el relato del Reino/Estado de Navarra como soporte histórico para acomodar el anhelo de un Estado propio para los vasconavarros del presente-futuro. Este relato cuenta con un periodo de “vacío histórico” hasta la aparición del Reino de Pamplona, el que comprende en lo fundamental, la alta edad media. Tomando como referencia recientes descubrimientos arqueológicos de enterramientos funerarios, entretejidos con las escasas fuentes escritas disponibles hasta la fecha, el autor relata el desarrollo de un poder señorial creciente sustentando en una élite guerrera que al parecer tenía como soporte la rapiña y los botines de guerra. La sociedad vascona debía estar gobernada por “caudillos comarcarles”, yonkis de la guerra que buscaban el conflicto a toda costa para poder sobrevivir y acumular poder.
Este relato, extremadamente conmovedor para quien busca justificar la necesidad de una élite gobernante, mandante, no va más allá de justificar el ascenso a lo más alto del poder de esta camarilla guerrera, que por otro lado, es el lógico desarrollo de acontecimientos en la brega entre libertas y dominatio, entre la pulsión por la libertad o la del sometimiento.
Dice que las milicias estaban muy arraigadas entre la población local, máxime cuando la crisis del imperio se hizo acuciante, habiendo funcionado como autoridad imperial encomendada a la vigilancia y la defensa del territorio hasta entonces en manos de Roma. A partir de aquí las milicias nativas de Vasconia se iban a convertir en la protagonistas, primero militares e inmediatamente políticas, es decir, gobernantes del futuro Reino.
Continúa confirmando que nunca se cita un líder vascón entre las fuentes textuales, ni una localidad al margen de Pamplona. Además la arqueología deja claro que “los dirigentes” vascones tenían un acceso limitado a la riqueza, aunque insinúa que la guerra debía ser el principal medio para la obtención de los objetos de distinción. Viene a decir que su economía principal era la guerra y la rapiña y lo muy secundario los productos derivados del trabajo campesino, debiendo reconocer después la existencia de una organización, cuando menos a nivel local, si no regional, “de ciertos recursos”. Reconoce que los restos de poblamientos encontrados son escasísimos, basados en aldeas “temporales” y de construcción “endeble”.
Sigue diciendo que quien ejerce el poder en Vasconia son los señores de la guerra sucesores de los bagaudas, para insistir después que la formalización sociopolítica de los vascones es tan débil que ni tan siquiera es percibida por los pueblos vecinos, recordando que estos no citan ni una sola vez el nombre de un líder vascón y siempre hablan de vascones en plural. ¿Dónde está entonces esa casta guerrera jerarquizada, acaso fantasma? ¿No explica esto que los vascones no tenían jefaturas permanentes, sino adalides rotativos al servicio de un poder concejil en la base?
Cuando cita de las incursiones visigodas no se mencionan núcleos de población y menos aun ciudades, aunque sí se les cataloga como pueblo fiero y salvaje. Nótese, “pueblo”. Reconoce el autor que una característica que distingue a los vascones es su capacidad militar, y esta no vendría de algún carácter primitivo sino más bien debido a características específicas adoptadas tras la desintegración de Roma. Y estas no serían otras que su propensión a los conflictos armados y a la guerra por la ausencia de “medios internos para acceder a la riqueza”.
Pero entonces, ¿Cómo vivían estas élites guerreras? ¿De dónde obtenían los medios de subsistencia si no tenían capacidad fiscalizadora, no emitían moneda, no tenían ciudades ni mercados? ¿Se comían el botín, bocadillos de oro o subsistían a base de esclavos?
Ciertamente, el autor niega la existencia del pueblo vasco/vascón, inicialmente solo pueblo y después reconvertido en una sociedad creciente de doble poder señorial-popular, en el que la élite guerrera asciende a la cúspide mientras va tomando el poder para sí. Nada se dice de acontecimientos indiscutibles que vinieron sucediendo en ese periodo histórico, a partir de la revolución bagauda vascona del siglo V: el primer eremitismo, el desarrollo de poblamientos en cuevas, iglesias rupestres y antiguas necrópolis, el cenobitismo monacal y los primeros monasterios dúplices, la aparición de los primeros fueros municipales incluidos los míticos fueros de Sobrarbe [2], y demás legislación consuetudinaria.
Entonces, ¿dónde y cómo surgieron el comunal, el derecho consuetudinario, la sociedad concejil, el batzarre y el auzolan? ¿Qué hay de la emergencia por el este de Vasconia de Aragón y de Castilla por el oeste? ¿Acaso la génesis de estas instituciones la debemos encontrar en el afán de guerra, botines, riqueza, avaricia, notoriedad, poder y voluntad de dominio de las élites guerreras vasconas? Debe subrayarse que dicha pulsión es totalmente antagónica al espíritu de comunalidad y a la virtud cívica y personal de los pueblos libres del norte, que entre otras muchas hazañas liquidaron el esclavismo en todo el oeste europeo, desde el río Elba a Finisterre.
Quien busca recetas en el dominatio no es capaz de comprender el libertas, por tanto, no contempla la idea de “revolución”, la noción de transformación radical de la sociedad. No entiende que las sociedades ascienden y decaen, surgen y desaparecen. La alta edad media vascona es un efusivo y sublime acto agonista de génesis, la máxima expresión de virtud, virtud personal y virtud cívica, de amor por la libertad. Por ello se recomienda seguir la estela de la historia de los que no salen en la historia[3], y no tanto, la de quienes pisotean a estos para encumbrarse en lo más alto del poder.
Notas
[1] https://www.editorialmintzoa.com/producto/vasconia-en-los-siglos-oscuros-de-la-caida-de-roma-al-reino-de pamplona-409-905
[2] https://felixrodrigomora.org/wp-content/uploads/2015/06/FSOPA.pdf
[3] https://www.editorialbagauda.com/product/20983652/bagaudas-los-revolucionarios-que-cambiaron-la-historia
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